IMPORTANCIA DE LA VITAMINA D
EN LOS PACIENTES
CON DOLOR CRÓNICO
La vitamina D, una vitamina liposoluble que cumple varias funciones en el organismo. Se produce en la piel mediante la exposición a la luz solar y también puede obtenerse a partir de alimentos naturales. La insuficiencia y la deficiencia de vitamina D son muy frecuentes en el mundo, lo cual contribuye a una gran variedad de problemas de salud.
- La vitamina D pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles (solubles en grasas). Esta vitamina se encuentra en distintos alimentos de origen animal y vegetal, pero como precursores, es decir, en forma no activa. Se necesita la radiación solar en la piel (radiación ultravioleta) para convertirse en una provitamina. Pero no acaba aquí, ya que necesitará aún otra transformación para convertirse en la forma realmente activa de la vitamina D (calcitriol o 1,25-dihidroxicolecalciferol). Esta transformación se da en 2 pasos, siendo la primera en el hígado y la última en riñón.
Estudios observacionales y prospectivos sugieren que la corrección de las concentraciones de vitamina D pueden disminuir el dolor de múltiples orígenes. Los suplementos de vitamina D en pacientes con bajas concentraciones séricas puede ser una manera fácil y segura para disminuir el dolor crónico, principalmente musculoesquelético, en muchos pacientes.
Se está hablando de que existe una pandemia de déficit de vitamina D en los países occidentales por la forma de vida de las personas en estos países, como estar trabajando sin ser expuestos a luz solar, la forma de vida dentro de casa, las condiciones climáticas de los países del norte de Europa, etc. Este déficit o falta de vitamina D es aún mayor en pacientes ancianos. La obesidad, cada vez más frecuente en los países occidentales, es otro de los factores que influyen en la malabsorción de la vitamina D, ya que la grasa corporal secuestra esta vitamina liposoluble y disminuye su biodisponibilidad.
Se están realizando múltiples estudios que aconsejan el uso diario de suplementos de vitamina D para obtener distintos beneficios para la salud:
- Hay estudios publicados en revistas científicas de alto impacto, que demuestran que suplementos de vitamina D reducen el riesgo de caídas y fracturas en la población anciana.
- Por otro lado, los suplementos de vitamina D también pueden ayudar a disminuir el dolor y el uso de opioides.
- Incluso con la pandemia del SARS-CoV-2 o COVID-19 se han realizado estudios en los que se cree que puede haber una disminución del riesgo de infectarse por coronavirus en los pacientes que toman suplementos diarios de vitamina D.
La vitamina D en nuestro cuerpo no solo cumple un papel único y esencial en el metabolismo óseo. La vitamina D también tiene efectos sobre la inmunidad innata y adquirida de la persona, en el sistema cardiovascular y en la expresión génica. También en el desarrollo y la función celular, además de la inflamación y la experiencia del dolor.
- La vitamina D durante mucho tiempo ha sido utilizada en combinación con el calcio para mejorar la salud ósea y reducir el riesgo de fracturas.
- Los suplementos de vitamina D se han relacionado con la prevención de la hipertensión arterial, cáncer y otras enfermedades.
El dolor es uno de los síntomas que más sufrimiento produce en cualquier enfermedad. El dolor crónico es la principal causa de discapacidad y de carga de enfermedad a nivel mundial. La buena noticia es que la vitamina D puede contribuir al alivio y a la remisión de a algunos tipos de dolor, con lo que también influye en la mayor o menor necesidad de opioides y en su dependencia.
- El dolor crónico se ha asociado a la deficiencia de vitamina D y de magnesio, dos nutrientes que a su vez están estrechamente interrelacionados.
Lo interesante en el tratamiento del dolor crónico con vitamina D es que se observa un beneficio clínico sin los efectos secundarios de los analgésicos actualmente disponibles. Hay algunos ejemplos de manifestaciones de dolor que pueden mejorar con el tratamiento de vitamina D: el dolor musculoesquelético, el dolor neuropático, el menstrual, el dolor en los procesos de cáncer, dolor ocasionado por la artrosis, dolor de cabeza, dolor lumbar, el dolor intestinal y visceral, el dolor en personas de edad avanzada… entre otros.
- En varios estudios se ha informado de un incremento progresivo del dolor en pacientes con una disminución de los niveles séricos de vitamina D, y a la inversa. De forma que se sugiere que aumentar los niveles séricos de vitamina D a través de la suplementación adecuada de esta, se obtiene una mejora en el dolor crónico.
Al ser un agente mediador en procesos inflamatorios tiene mucho que ver con esa experiencia del dolor, porque que al final éste se produce por una inflamación, que a veces es necesaria para que un tejido se proteja y se pueda reparar; pero, en otras ocasiones, el dolor se cronifica y aquí es donde la vitamina D puede ayudar a que ese dolor no sea tan intenso, y no haya cronicidad.
- Hay veces que no es suficiente la vitamina D, pero sí se ha observado que las personas que toman opiáceos, cuando se les da una terapéutica con vitamina D, también disminuye la toma de esos opioides, o que no sean tan dependientes de ello. Así, se está recomendando cada vez más que si un paciente necesita un tratamiento con opioides se realice también con vitamina D, y que se miren también siempre los niveles séricos de vitamina D.

